· Año 11 · Número 125 · Mayo 2005 ·
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Lic. Leopoldo Chao Rodríguez
Director de Administración y Finanzas
Colegio Carl Rogers
einsoflagler@yahoo.com.mx

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¿Existe realmente una cultura empresarial en México, en donde se fomente y se motive a los jóvenes a ser emprendedores para crear su propia empresa o en su defecto prevalezca en las nuevas generaciones una ideología con la suficiente motivación y creatividad para mantener, innovar y hacer crecer la empresa familiar, para aquellos afortunados que sus antecesores pudieron en su momento fundar su empresa, y que a pesar de todo (los malos gobiernos, las crisis económicas, los pocos apoyos financieros, la competencia desleal, el contrabando, las devaluaciones, el IMSS, los impuestos y un sin número más de variables que usted conoce más que yo) sigue viento en popa?

En mi opinión la cultura empresarial, es el resultado o producto de un proceso educativo y de valores que nos va dando la sociedad en donde nos desarrollamos, y el pilar de dicho proceso, está en la educación y valores que nos trasmiten nuestros padres y la escuela. De acuerdo al perfil de persona que quiere nuestro sistema socio-político. Es el sistema educativo el resultado de este perfil, cuyo objetivo es que el profesor es la máxima autoridad en el aula y tiene el poder para decidir lo que se tiene que hacer y cómo lo tiene que hacer y el estudiante se convierte en una persona que sigue y recibe instrucciones por una autoridad llamado maestro, y si en casa seguimos el mismo esquema por parte de los padres, donde nos indican y hasta nos imponen en ocasiones la carrera que desean ellos que nosotros estudiemos, estas situaciones bloquearán nuestro espíritu emprendedor. En conclusión el sistema educativo nos prepara para ser buenos empleados y empresarios dependientes de un sistema proteccionista olvidando el desarrollo de la creatividad y fomento a nuestro sentido emprendedor, de tal suerte que se abandona una sociedad en evolución.

Y si lo transferimos a nuestro inicio a la vida laboral, estamos preocupados en qué empresa me puede contratar para empezar ha recibir órdenes e instrucciones de lo que tengo que hacer por una persona llamado jefe. Habrá gente en este mundo donde su objetivo de vida esté para recibir y cumplir instrucciones, habrá otros que por no desarrollar su creatividad y su sentido de arriesgar para crecer y conocer se queda sin realizarlo y pierda su potencial que podría haber realizado en una actividad que siempre deseó; por lo que, esta situación con el tiempo quizás genere frustración, enojo y un disgusto con el trabajo que realiza.

Uno de las satisfacciones más importantes en nuestro proceso de vida es trabajar y hacer lo que más nos gusta, y si tenemos este tipo de motivaciones la creatividad florecerá y nos conllevará a ser emprendedores.

Para el mundo actual en donde la empresa está afectada por decisiones y variables de nuestro sistema económico como del mundo, la cultura empresarial debe de reflejar a un empresario emprendedor, íntegro, que tome decisiones rápidas y eficaces, que busque el desarrollo de sus empleados como el de su comunidad y respete el medio ambiente en el que participa. Es por eso que es necesario un cambio desde las relaciones familiares como educativas en donde se respete el proceso de cada persona, la diversidad de su talento y la capacidad de elegir, de tal forma que llegue el momento que le permita desarrollarse en el mundo laboral.

Si la cultura empresarial es el resultado de los principios culturales y de valores recibidos a lo largo de nuestra etapa de crecimiento a través del sistema familiar y educativo, y a la fecha las generaciones salientes no traen consigo ese espíritu emprendedor ni esa motivación para realizar y poner en práctica sus ideas, entonces el paso a seguir es empezar hacer las cosas de otra manera para obtener resultados distintos a los conocidos...

“Es una locura continuar haciendo las cosas de la misma manera y pretender tener resultados distintos”.

Albert Einstein

Entonces, para qué tener un sistema educativo que únicamente valora la memorización matemática o de lenguaje descartando las diversas habilidades del ser humano (espaciales, interpersonales, artísticas, corporales, etc.) para qué tener universidades con carreras que no satisfacen las necesidades de los estudiantes ni de las de nuestro mundo laboral.

En cualquier cultura donde haya un clima de respeto y libertad y se valore al ser humano como persona, tenderá a elegir estas mismas orientaciones valóricas y de esta forma habrá un impacto por una cultura sana, productiva, fomentando la creatividad de talentos empresariales... y por ende nacerá una nueva cultura empresarial.

 

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