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| · Año 11 · Número 123 · Marzo 2005 · |
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Por primera vez en más de 7 años el Banco de México utilizó como herramienta de control de política monetaria el fijar una tasa de interés. A principios de febrero, decidió fijar la tasa de fondeo en el mercado. Agregar el control de dicha tasa de interés a las herramientas de control de política monetaria, pudiera implicar que Banxico planea cambiarla.
En los últimos años el Banco de México ha manejado una política monetaria de corte monetarista. Esto es, que el control de la masa monetaria circulante, impacta a las variables económicas y financieras en concordancia con los objetivos de la política monetaria del país, afectando con esto el financiamiento privado y el crecimiento económico. El corto, como se conoce a la estrategia de régimen de saldos diarios, es sumamente eficaz para controlar inflación, como se ha demostrado. Esta restricción del efectivo no es una invención del Banco de México, ya con anterioridad otros países la han aplicado con eficacia para controlar la inflación, sin embargo en todos los casos el efecto secundario de frenar el crecimiento, el empleo y la productividad también se ha presentado.
Por otro lado, citando la Ley del Banco de México, en su segundo artículo “El Banco de México tendrá como finalidad proveer a la economía del país de moneda nacional. En la consecución de ello, tendrá como objetivo prioritario procurar el poder adquisitivo de dicha moneda...” Queda clarísimo. El objetivo prioritario del Banxico según su propia ley, es combatir la inflación. Y sin lugar a dudas utilizando la estrategia del corto, se controla dicha inflación. O sea que Guillermo Ortiz, como Gobernador del Banco de México, está siguiendo la estrategia adecuada para cumplir su objetivo prioritario. Sin embargo, al cumplir su objetivo se pone un freno a las posibilidades de crecimiento y desarrollo.
A diferencia de otras bancas centrales, como la Reserva Federal Americana o el Banco Central Europeo, que tienen como objetivos prioritarios el crecimiento económico y el desarrollo de sus países, Banxico se queda con el objetivo de mantener baja la inflación. En definitiva hace falta reformar esa ley para imponer nuevos objetivos prioritarios al Banco de México. Una más a las reformas urgentes, que nuestros diputados colocarán en su abultado cajón, más parecido a un basurero que a un archivo, porque este 2005 y el 2006 tendrán mucho trabajo, buscando nuevos huesos y formas de darle fuerza a sus partidos políticos y a su propia posición. Si se decide Banco de México a dejar de utilizar el corto, y en cambio manejar las variables económicas controlando una tasa de interés, al estilo de la FED norteamericano, estaremos en posición de crecer más aceleradamente. Es cierto también, es posible que la inflación se acelere, pero desde mi punto de vista es mejor tener un crecimiento más consistente en términos reales, que un crecimiento raquítico, con una inflación muy reducida.
Los mercados mexicanos están siendo muy exitosos en captar inversión extranjera. La bolsa mexicana de valores sigue rompiendo récords, y en nuestro mercado de dinero, la participación extranjera casi supera la mitad del total operado. Esto genera un exceso de reservas extranjeras, que puede dar la tranquilidad al Banco de México necesaria para intentar el cambio de política monetaria. Esperemos que en estos meses se defina si esta nueva herramienta significa un verdadero cambio en el manejo de la política monetaria mexicana o no.
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