· Año 11 · Número 123 · Marzo 2005 ·
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Lic. José Manuel de Loera Rizo
Director de Hoteles y Servicios, Zona Bajío
gerenciaags@hotelesyservicios.com


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Todos alguna vez hemos escuchado el término: “de la moda, lo que te acomoda “ y es muy cierto.

En los últimos años, la actividad turística se ha encaminado a satisfacer “nichos” de mercado que, con un afán de Mercadotecnia pura, se ofrece muchas veces sin ton ni son.

Muchos países en el mundo, incluyendo México, se han abanderado con múltiples opciones de PRODUCTOS DE VIAJES, entre ellos sin duda, el ECOTURISMO el cual ha ocupado una gran atención tanto de empresas privadas (Tour operadores, Agencias de Viajes, Operadores receptivos, etc.), como de la gestión pública (a través de las oficinas de turismo federales y estatales, así como de organismos de promoción mixta (gobierno y la IP).

La bandera del ECOTURISMO ha evolucionado en diversas tendencias como el “Turismo de Aventura” con actividades vinculadas a deportes extremos como montañismo, rafting (descenso en ríos), senderismo, camping, etc. Otras tendencias del ecoturismo se inclinan a conocer las tradiciones locales con un toque de contacto con la naturaleza. Y así otras tendencias poco menos comerciales.

En esencia, el ECOTURISMO va más allá de ofrecer “paquetes” que mucha, pero mucha gente no llega a comprender. Luego vienen las decepciones y la “imagen errónea” de que el ECOTURISMO es un producto de viaje que sufre de “incomodidades”, carece de impacto material, tecnología y muchas otras cosas que ahora ya usualmente encontramos los viajeros cuando paseamos por centros vacacionales (playa o ciudades) con otra visión digamos más tradicional.

El asunto aquí no radica en que el ECOTURISMO sea un Turismo carente y con pocas comodidades, radica realmente en la falta de INFORMACIÓN y de FORMACIÓN.

De información, porque quienes comercializamos productos de viaje (sobre todo vacacionales) no capacitamos a todo aquel que tiene contacto con el consumidor final: El Viajero. De ahí se desprenden muchas fallas conceptuales al momento de reservar un viaje ECOTURISTICO a un destino que, por esencia de este tipo de viajes, radica primordialmente rodeado de NATURALEZA y no necesita implementos sofisticados de comodidad, comunicaciones, etc. Insisto, el problema es, relativamente, simple. El viajero no va bien informado... sobre todo la primera vez.

La Falla de Formación radica en la CULTURA que, como consumidores, puede ser que no tengamos bien definido nuestro PERFIL DE VIAJE. Cuando alguien, normalmente una persona allegada, nos comenta emocionada sobre su viaje a los rápidos de Veracruz, o a las Haciendas Henequeneras en Yucatán, o a las comunidades Mayas de la Riviera de Quintana Roo, o a la Huasteca Potosina, nos trasladamos en una idea de viaje muchas veces con expectativas equivocadas. Definitivamente, para llegar a considerar tomar un viaje de esta naturaleza, primero debemos APRENDER de la geografía, historia y cultura en que nos vamos a adentrar, de lo contrario es casi inminente una profunda decepción.

Países como Nueva Zelanda, Costa Rica, Australia, Venezuela, España y Estados Unidos son buenas referencias (en todos los niveles: tanto de gobierno como de Iniciativa privada) para fundamentar programas de promoción, difusión y formación respecto a productos de viaje ECOTURISTICOS.

Estos países, con un promedio de 10 años, han llevado a una evolución comercial lo que en algún momento de la historia inició como una “loca aventura” de quienes no necesitaban un “hotel con estrellas”, simplemente querían verlas.

En el ámbito turístico, nuestro bello país puede ofrecer muchos escenarios que cumplen perfectamente con todo el perfil de Ecoturismo. Habrá que hacer ver a muchos que no todo lo que es campo, bosque, selva es necesariamente atractivo para un VIAJE Ecoturístico. Habrá que aprender aún mucho, de la experiencia propia y ajena, acerca de este fascinante mundo de viajes, y sin pensar claro está, que no nos vamos a topar con uno que otro bicho.

¡Buen Viaje!

 

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