· Año 11 · Número 122 · Febrero 2005 ·
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Lic. José Manuel de Loera Rizo
Director de Hoteles y Servicios, Zona Bajío
gerenciaags@hotelesyservicios.com

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En esta ocasión quiero presentar a nuestros amables lectores, una reflexión acerca de un tema que últimamente ha llamado mucho mi atención, turísticamente hablando.

Nuestra industria turística, a nivel global, ha evolucionado en función de la mercadotecnia de VIAJES que se trabaja hoy día en los diferentes países que se ofrecen potenciales para consolidar su ramo turístico.

El caso es que, para el TURISMO, voltear y ver el principio de la economía resulta un interesante negocio y punto de crecimiento: el campo.

En verdad que, como lo he mencionado en números anteriores, la MODA de viajes se concentra en buscar productos nuevos y sostenibles que, a su vez, involucren actividades SOCIALES, CULTURALES Y ECONÓMICAS permisibles de proporcionar beneficios al entorno donde se realizan

Una realidad HOY día es que cada vez más se van popularizando conceptos como ECO-TURISMO y AGRO-TURISMO. En esta oportunidad compartiré con ustedes mi punto de vista respecto al TURISMO RURAL.

Podríamos imaginar que el AGRO-TURISMO es una actividad (¿?) que consistiría en viajar al “campo”... y hacer labores campesinas. No es tanto así.

El TURISMO RURAL consiste en involucrar actividades Agropecuarias TÍPICAS de una región que conjunta los elementos suficientes para ser atractiva a visitantes de otras latitudes, ejemplos sobran.

Cuántas veces hemos visitado, en un tour guiado, alguna fábrica de dulces, o unos viñedos, o una ganadería y ello porque se involucra con el atractivo TURÍSTICO del lugar que estamos conociendo, pero casi siempre “porque nos llevan“. Sin embargo, la experiencia suele ser profundamente enriquecedora para conocer y aprender de las costumbres, gustos y hábitos de lo que se hace en el lugar... simplemente es echar un vistazo a lo que para los que ahí viven es común y rutinario, pero que para los que lo visitamos se convierte en motivo, quizá, para volver a VIAJAR.

En nuestros días, se están desarrollando ampliamente conceptos TURÍSTICOS que van de la mano con INVOLUCRAR las actividades agro-industriales más atractivas, por conocer su historia, su proceso creativo y su impacto social. Actividades como la vitivinicultura, el café, la ganadería de toros de lidia, crianza de especies únicas del lugar, procesos textiles y alimenticios, son algunas de las industrias relacionadas con el campo que han jugado las cartas del TURISMO de la mano de prestadores de servicios como la hotelería, las transportadoras, los guías de turismo y otros

En países altamente desarrollados en el turismo como España, Francia, Alemania, Italia, Australia, Canadá y los Estados Unidos de América ya se han llevado desde hace varios años, la competencia por el mercado del TURISMO RURAL y que tiene amplia aceptación desde tiempo atrás..

En Latinoamérica más recientemente, por mencionar algunos ejemplos, las tradiciones cafetaleras en Colombia, las aventuras andinas en Venezuela, las cavas y viñedos en Chile, los colores y sabores del Río Negro en Argentina son sólo algunos ejemplos de destinos certificados y 100% operables.

En nuestro MÉXICO tenemos uno y mil motivos para conocer un TURISMO RURAL sustentable y atractivo: las Haciendas de Mérida, las Casas Rurales de Jalisco, las comunidades Mayas en Yucatán y Quintana Roo, la región del café en Veracruz, los textiles y la artesanía Oaxaqueña, son también ejemplos de actividades TURÍSTICAS que se apoyan en elementos y empresas rurales.

Dentro de los AMPLIOS beneficios que el TURISMO RURAL brinda, se encuentran los generosos dividendos para los que, con su trabajo diario, hacen más atractivo el lugar donde viven, además de procurar un beneficio común para las familias que laboran y los empresarios que invierten en ello. Otro beneficio altamente tangible es el reconocimiento del lugar por quienes lo visitan y lo recomiendan haciendo que sea potencial el crecimiento con muy poca inversión. Un último factor, y muy útil, es la necesaria formación y acondicionamiento que, en infraestructura como carreteras y servicios a la población, trae por consecuencia el hecho de que una población se distinga como DESTINO de turistas, nacionales ó extranjeros.

Invito entonces, a que en la primera oportunidad se asesoren de cómo y qué se puede visitar, además de los monumentos y las playas, en lugares que también son igual de atractivos, sin que alguien más nos lo platique.. ¡de primera mano!

¡Buen Viaje!

 

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