· Año 10 · Número 118 · Octubre 2004 ·
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Ing. Salvador Rodríguez Aldrete
Presidente de SR Aldrete y Asociados, S.A. de C.V.
srodriguez@sryamex.com

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¿La nueva forma de hacer negocios?

¿Cuántas veces, apreciado lector, ha escuchado o participado en reuniones empresariales en donde los hombres de negocios se quejan amargamente de las condiciones del mercado?

¿Son estas quejas reflejo de nuevas condiciones de mercado o simplemente excusas para justificar nuestra incapacidad?

La respuesta es: Probablemente exista algo de búsqueda de justificación, pero la realidad es que la competencia ha cambiado radicalmente para la gran mayoría de los sectores de la economía.

“La competencia de hoy es global”. Esta frase que en el pasado fue solamente un slogan, hoy se ha convertido en una realidad aplastante. La tecnología ha logrado que lo que fuera un sueño de estadistas, es hoy una realidad de hombres de negocios. Los sistemas de información y comunicaciones son tan eficientes que la distancia entre oferente y demandante se hace transparente. Podemos comprar en México para entregar en México, sin saber que el centro de distribución está en Luxemburgo, el centro de pedidos (Call Center) en la India y el de Servicio en Puerto Rico. Esta es la nueva competencia o HIPERCOMPETENCIA.

Hace unos pocos meses tuve necesidad de dar servicio a la computadora personal en la que estoy escribiendo este artículo. La había comprado recientemente por vía telefónica de un “Call Center” en la Ciudad de México y la había recibido en mi casa, ya configurada, a las 48 horas de haber colocado el pedido con cargo a mi tarjeta de crédito.

Lamentablemente, la máquina sufrió una falla en la memoria y requirió servició. Llamé al número sin cargo (01 800) que se me había proporcionado y me contestó una voz con acento centroamericano y por supuesto en español. Por curiosidad le pregunté que donde estaba y me dijo que en Toronto. En cosa de 15 minutos recibí un mensaje por correo electrónico con un número de reporte e instrucciones. Al día siguiente me llegó una caja con una guía DHL prepagada, a mi domicilio, en la que embarque la máquina a un Centro de Servicio en el Salto, Jalisco. Después de haber transcurrido 3 días hábiles recibí una nueva PC.

¿Es esto algo que únicamente puede pasar en el mundo de la alta tecnología? La realidad es que no. Si alguna barrera existe es normalmente legal e impuesta por los países como el nuestro. Pero aún en estos casos, si uno está dispuesto a pagar el costo de importación (que en algunos casos es exorbitante), se puede comprar lo que sea vía Internet y recibirlo por mensajería a los pocos días.

El anterior es sólo un ejemplo de cómo la tecnología y las comunicaciones están afectando a los negocios de hoy. Es posible hacer una lista muy larga de otros efectos. Sin embargo, la pregunta importante que tenemos que hacernos es: Si este ambiente ha llegado para quedarse, ¿estamos preparados para competir dentro de él?

Me parece que la respuesta es, lamentablemente, NO. Claramente existen un grupo de empresas en México que se han preparado para la hipercompetencia pero desafortunadamente son las menos. El gran núcleo de pequeñas y medianas empresas, que forman la base de nuestros empleadores, siguen aún en la era de la máquina de escribir (o peor aún, de la computadora usada como máquina de escribir).

Y no sólo es una cuestión de tecnología. Existen otros factores que inhiben el crecimiento de nuestro sector empresarial para participar en el nuevo orden competitivo. Algunos tienen que ver con condiciones de infraestructura, tales como regulaciones fiscales y laborales, acceso a capital competitivo, barreras gubernamentales, etc.

Sin embargo, una parte importante de nuestra falta de competitividad se genera dentro de las propias empresas o de las instituciones sobre las que tenemos control. A estas últimas me referiré a continuación:

1. Estructura Familiar de la Pequeña y Mediana Empresa: Son realmente pocas las PYMES mexicanas que no son de origen familiar. Esto no es diferente a sus contrapartes de otras latitudes. En lo que sí somos diferentes es en la forma de gerenciarlas.

El hecho de que una empresa sea familiar no implica que esta se maneje como la caja chica del dueño o que esté solo para servir a este último. La empresa tiene una responsabilidad para con muchos actores: Sus trabajadores, sus clientes, sus proveedores y la comunidad en general.

Tenemos que aprender a institucionalizar a nuestras empresas estableciendo métodos y técnicas de control gerencial dignos de cualquier corporación pública. Un punto de inicio básico es siempre colocar al mejor ejecutivo (a) en el puesto, independientemente del apellido.

2. Generación del capital humano: Las universidades nacionales están generando cada ciclo escolar un gran número de profesionistas que engrosarán las filas del desempleo. A pesar de esta tragedia nacional, los empresarios no reaccionamos levantando nuestra voz para modificar planes y programas educativos.

Pero no sólo basta con exigir cambios. Hay que ser parte de los cambios. ¿Cuántos de nosotros estamos dispuestos a donar parte de nuestro tiempo compartiendo la experiencia con los jóvenes universitarios? ¿Cuántos somos capaces de contratar jóvenes sin ninguna experiencia sabiendo de la inversión que tendremos que realizar para capacitarlos?

Y aún más, cuantas pequeñas y medianas empresas tienen planes, aunque sean simples, de capacitación y desarrollo para su personal?

3. Generación de Ventajas Competitivas: Michael Porter, a quien frecuentemente cito en mis artículos, nos dice que la ventaja competitiva sólo se obtiene cuando damos al cliente “algo más” por el mismo precio. Bajo este esquema, en el mundo de la hipercompetitividad, tenemos que estar constantemente buscando “que más dar”.

Este proceso requiere de un esfuerzo conciente y estructurado de generación de nuevas alternativas. En productos, en procesos, en formas de hacer negocio.

Una forma simple de atacar el dilema de la generación de ventajas competitivas es acercarnos a los centros de investigación y desarrollo nacionales o a las instituciones de enseñanza. Por ejemplo: ¿Cuánto provecho podríamos obtener de una estancia de estudiantes en nuestra empresa cada semestre?

Es claro que los puntos anteriores por sí mismos no pueden resolver el complejo problema de la falta de competitividad de nuestro país. Sin embargo, son temas que, como empresarios, debemos enfrentar. La hipercompetitividad está aquí y no se ve que vaya a desaparecer. Los competidores de México se están preparando para ella. No podemos ignorar los hechos. Necesitamos trabajar en tecnología de información, en tecnología de distribución, en producción y en las áreas que todos conocemos. No olvidemos que la base de todo está en nuestra empresa y en nuestra gente. Trabajemos para tener empresas institucionales y personal preparado que nos lleve a generar ventajas competitivas. Los resultados nos redituaran con creces.

Por último, deseo hacer una mención especial, apreciado lector, a un evento que se llevará a cabo en unos días a partir de que esta revista esté en tus manos. Me refiero a “Aguascalientes, un Orgullo de México para el Mundo” que tendrá verificativo este 21 de Octubre del presente año.

En pasadas colaboraciones me he referido a la importancia de reconocer a quien está haciendo las cosas bien y tiene la valentía de arriesgar su capital y su prestigio para salir a competir en estas condiciones de “hipercompetitividad” y también a la necesidad que existe de estar preparado para salir a los mercados, nacionales e internacionales. Porque creo firmemente en ello, me llena de gusto que tres instituciones como son COMCE-Aguascalientes, OPEXA, A. C. y la Secretaría de Desarrollo Económico del estado, hayan unido esfuerzos en la organización del evento que mencioné en el párrafo anterior con tres objetivos: Reconocer a quien ha triunfado en el exterior, Compartir las experiencias de los triunfadores y otros expertos y mostrar a la sociedad lo que las empresas avecindadas en el estado están mandando al mundo. Te invito cordialmente a que participes asistiendo al edificio CEDES del ITESM, Campus Aguascalientes el 21 de Octubre de 8:00 a 15:00 horas.

Hasta el próximo número de “LÍDER EMPRESARIAL”.

 

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