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| · Año 10 · Número 112 · Abril 2004 · |
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A últimas fechas las noticias más destacadas en nuestro país son los escándalos de corrupción, popularizados a través de videos que muestran flagrantes a los políticos en el acto de enriquecerse. ¿Por qué afecta tanto a los mercados financieros estos curiosos videos? ¿Por qué dichos videos, que muestran a personas que no desean ser vistas en esos momentos, que satisfacen el morbo del público tienen un impacto directo en nuestra economía? Porque definitivamente la corrupción es un ataque directo al dinero. La corrupción de este tipo, es la putrefacción, la descomposición de todo un sistema financiero basado en el dinero. Las sociedades inventaron el dinero como un instrumento de cambio, donde los individuos reciben dinero por el fruto de su esfuerzo, a condición de que podrán canjearlo por géneros producidos por el trabajo e inteligencia de otras personas. El dinero solo es posible gracias a quienes producen, y descansa en el axioma de que cada individuo es dueño de su mente y su esfuerzo, y comerciar con dinero es el código de hombres de buena voluntad. Bajo estas premisas, una persona honrada nunca puede valer menos que su dinero, ya que este es el fruto de sus capacidades. Y todos los mercados financieros existen gracias a que las naciones, las sociedades y los individuos están dispuestos a valorar el dinero, que de nuevo lo repito, solo representa el esfuerzo y trabajo de los que producen. El que roba o mendiga dinero, no puede hacerlo si no existen los que trabajan e ingenian. Lo obtenido sigue representando algo que todos las sociedades valoran. Esta es la esencia, y utopía, del dinero y por lo tanto del mundo de las finanzas. La corrupción es un atentado que estremece los fundamentos de las finanzas, me permito citar a la escritora rusa Ayn Rand, en su libro La rebelión de Atlas: “Observad el dinero. El dinero es el barómetro de las virtudes de una sociedad. Cuando veas que con el fin de producir, necesitas permiso de quienes no producen nada; cuando observes que el dinero fluye a quienes trafican, no en géneros sino en favores; cuando te des cuenta que muchos se hacen ricos por el soborno, por la presión, más que por el trabajo, y que las leyes no te protegen contra ellos, sino al contrario ellos son los protegidos; cuando percibas que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en sacrificio, puedes asegurar, sin temor a equivocarte que vuestra sociedad está condenada”. Pudiera ser que a los mexicanos, acostumbrados por siglos a la corrupción rampante, los videos nos parecieran hilarantes y divertidos casi como un reality show. Me parecería apropiado el momento recordar otro video, uno que me causó mucho impacto cuando lo vi: La fecha 16 de Diciembre de 1996. El Lugar, un gran jurado en Seúl, Korea del Sur. El expresidente Chun Doo Hwan, no puede reprimir una lágrima, cuando le anuncia el Juez que se tendrá clemencia con él. Se le conmutará la pena de muerte por cadena perpetua, ya que durante su mandato se consolidó la economía con crecimiento de 2 dígitos y se promovió la transición democrática. Por otro lado, no se le podía perdonar su abuso de poder, lo cual lo enriqueció de manera desmedida. ¿Es correcto? Sí. Los Coreanos condenaron a muerte a su expresidente por corrupto. Y luego graciosamente lo hacen llorar al cambiarle la pena por cadena perpetua. Es cierto, en México hemos evolucionado financiera y económicamente. Pero nunca pasaremos de ser una nación de tercer mundo si no tomamos en serio lo de acabar con la corrupción. Lo que provoca las reacciones adversas en el extranjero es que los videos, se intuye, son la punta del iceberg, tan llenos estamos de porquería que brota en forma de videos en nuestros principales noticieros. ¿Cómo poder confiar en un gobierno que atenta contra los más elementales principios monetarios? ¿Cómo invertir y apostar a un país que desvirtúa la misma esencia de las finanzas? ¿Cómo creer en una autoridad que comete tal cantidad de actos de corrupción que en su avaricia, hasta se deja videograbar?¿Qué pasa con los mexicanos, que en lugar de indignarse se divierten viendo los videos? La autoridad como entidad, supervisa los mercados emite dictámenes, publica información, y por otro lado corrompe, descompone y desvirtúa, destruye el código de los hombres de buena voluntad, que es el principio del dinero. Todavía tenemos la dicha de que personas que vivieron a principio del siglo XX nos acompañen. Ellos fueron testigos de las situaciones descritas en el México Bárbaro de John Kenneth Turner. Cuando pareciera que los mexicanos nunca dejaríamos de matarnos y luchar entre nosotros. Ellos seguramente pensaron, la guerra civil es algo inherente a la nación mexicana hay que resignarse. Para las nuevas generaciones la guerra civil, las revueltas, las invasiones, etc., son algo muy lejano. ¿Será posible desterrar la corrupción igual? ¿Y que las generaciones de mexicanos del 2100 piensen en la corrupción institucionalizada como un evento histórico?
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