· Año 10 · Número 109 · Enero 2004 ·
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Ing. Luis Fernando Flores Oviedo
Director General del Cluster de
Tecnologías de la Información
de Aguascalientes, A.C.

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A nivel internacional, hoy en día nuestro país ocupa el 47° lugar en cuanto tecnologías de la información se refiere.

Recientemente se publicó un informe del World Economic Forum (www.weforum.org) acerca de la situación de las tecnologías de la información en 82 países del mundo (Global Information Technology Report 2002-2003, Readiness for the Networked World). No es una sorpresa que México haya resultado en una posición por debajo de Brasil, Argentina y Chile, lo que sí es sorprendente y hasta preocupante es que nuestro país muestra un franco retroceso al descender de la casilla 44 hasta la 47, siendo aventajado por Argentina, que en la edición anterior estaba en el lugar No. 50 y en el último reporte resultó en el No. 45. Esta situación resulta alarmante sobre todo porque esta carrera se llama “desarrollo”.

México y en general América Latina ya perdieron dos veces la oportunidad de subirse al vagón del desarrollo económico, la primera cuando la agricultura feudal se transformó en una agroindustria y la segunda en la revolución industrial cuando por obscuros intereses nos convertimos en proveedores de mano de obra barata. En esta ocasión está de por medio nuestro futuro pues los países y las sociedades que están tomando medidas innovadoras para implementar tecnologías de la información en su forma de vida pasarán a ser los que tomen ventaja y lograrán mejores niveles de vida para sus ciudadanos, porque esta revolución cambiará para siempre no solo en los medios y las formas de producción, sino hasta la manera en como los seres humanos, las instituciones y los negocios interactuarán entre sí mismos, la cual será más rápida, exponencialmente más eficiente y más valiosa. Por lo tanto, los que no estén preparados se quedarán viendo pasar la riqueza y únicamente podrán participar dependiendo de otros en actividades de poco valor agregado, es decir serán explotados por los más avanzados ¿suena familiar este escenario?

Pero ¿qué es lo que tenemos que hacer para no perder la oportunidad? En México más del 90% de las empresas son micro y pequeñas y éstas comúnmente tienen problemas más apremiantes que tecnificarse ¿cómo puede una compañía de esta naturaleza pensar en implementar tecnología si su lucha cotidiana es lograr pagar la nómina a final de la semana?

Los empresarios de México tienen muchas preocupaciones para detenerse a ver cómo implementan la tecnología de la información en sus procesos y ese es precisamente la oportunidad que no deben dejar pasar las cámaras y asociaciones para apoyar a sus agremiados; los gobiernos también pueden colaborar en esta tarea con su poder de convocatoria y con sus programas de apoyo económico. Digamos que en una cámara o asociación un grupo de empresarios deciden unirse para determinar sus requerimientos en materia de automatización de procesos mediante la informática. Estos empresarios, con apoyo de su asociación negocian con un proveedor de tecnologías de la información el desarrollo de una solución para ellos. El atractivo para el proveedor es que siendo una solución para un grupo de empresas, automáticamente es replicable y se puede vender a otras del ramo. Además para nuestros empresarios asociados el costo del desarrollo de la solución será más económica, ya que compartirán los costos entre todos. Ahora si el proveedor pertenece a una agrupación o mejor aún es una integradora apoyada por gobierno, el proyecto tiene muchas posibilidades de ser ‘fondeado’ por programas de apoyo gubernamentales como FAMPYME y FIDECAP, o hasta Fondos Mixtos del CONCyTEA.

De esta manera podemos crear un círculo virtuoso en donde todos obtienen ventajas: Ganan las empresas que se benefician por fin de una herramienta informática hecha para sus características particulares, gana la industria porque se desarrolla un producto que la hace más competitiva, gana el proveedor porque tiene trabajo y así desarrolla su propia industria, gana el mercado porque se crea otra opción económica y competitiva y por último también gana el gobierno ya que genera derrama económica y empleos.

Si es tan simple ¿por qué no se ha hecho? Bueno, primero hay que derribar algunas barreras y paradigmas, el más común y difícil de vencer es el miedo a compartir, muy dado entre los empresarios de México. Algunos piensan que compartir ideas y formas de trabajar es como entregar los secretos más importantes al enemigo y por eso los guardan con tanto celo. Cuando lo que en realidad está logrando es un efecto de aislamiento y desgaste interno, pues no enriquecen sus métodos e ideas con el contacto de otras que seguramente han sido exitosas. Así que esa es la tarea que tenemos que hacer para no quedarnos fuera de la fiesta: Las cámaras o asociaciones convocar y agrupar requerimientos de sus agremiados y los gobiernos apoyar estas iniciativas para crear nuevos productos que impacten en la competitividad de los sectores productivos.

En Innovatia podemos ayudar a organizar este tipo de esquemas y convertirlos en programas sectoriales con apoyos importantes tanto de Gobierno Federal, Estatal y hasta financiamiento de organismos globales. El objetivo es que las empresas de este país sean tan competitivas como las de cualquier otro y sean consideradas para participar en el mercado global como actores importantes y por lo tanto no quedarnos en calidad de mano de obra barata otra vez. El riesgo es grande, por eso necesitamos acciones decididas y contundentes, sin egoísmos de grupos y pensando en el bien común, por nuestros hijos y las generaciones por venir. La verdad, no me gustaría llegar a viejo y que mis nietos consideren a mi generación como la de los tontos que no hicieron nada por aprovechar la oportunidad...

Para cualquier información adicional, estamos a sus órdenes en el Cluster de Tecnologías de la Información de Aguascalientes A. C. Edificio Torre Plaza Bosques, Piso 12, Despacho 13. Tel. 910-26-11 Ext. 5952 o al buzón electrónico: l_flores@aguascalientes.gob.mx

 

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