· Año 9 · Número 106 · Octubre 2003 ·
Otras ediciones  |  Directorio  |  Publicidad  |  Contacto  




T.S.U. Federico Augusto Ulloa Gleason
Consultor en Calidad e Innovación
f_ulloag@yahoo.com

BUSCAR

 



Debido al alto índice de
desempleo que existe en
nuestro país, muchas personas
incursionan a las
actividades de consultoría

 

La finalidad de este artículo es invitar a la reflexión a todas aquellas personas que desarrollaron, desarrollan o piensan desarrollar actividades de consultoría empresarial en algún momento de su vida.

Actualmente las empresas mexicanas viven situaciones apremiantes en donde lo que buscan principalmente es reducir gastos, flexibilizar sus procesos y controlar al máximo sus costos, además de dirigir todas sus actividades hacia el cliente. Por lo tanto para satisfacer estas necesidades los consultores independientes y despachos de consultoría requieren fomentar no solamente valores como legalidad, practicidad, confidencialidad y fidelidad, sino también soluciones puntuales y transparentes a problemas concretos y en un corto plazo, ya que los empresarios, directores y gerentes tienen que dedicarle menos tiempo a las actividades de la operación diaria y más tiempo a la inteligencia del negocio y a la búsqueda de nuevas oportunidades de mercado.

Esas soluciones que necesitan las empresas no deben ser traducidas únicamente a labores específicas sino presentarse como parte de todo un programa integral, en donde los consultores como decimos en el argot se ensucien las manos haciendo el trabajo en el cual no sólo lleven a cabo la consultoría desde el escritorio, y en el mejor de los casos realicen una buen labor en el diagnostico de la situación actual de la empresa, solucionando únicamente preguntas del ¿Qué? ¿Quién? ¿Cuándo? y ¿Dónde? y dejen a un lado el ¿Cómo? acompañando al empresario a planear el futuro.

El gran reto del consultor es tener la capacidad de hacer empatía con el empresario y la empresa para que juntos puedan tener sinergia.

En nuestro Estado en los últimos 13 años han proliferado los despachos que brindan de una u otra manera servicios de consultoría pero no vasta ser un grupo de personas multidisciplinarias profesionistas con una idea en común y con cierta experiencia para poderse dedicar a este hermoso mundo de la consultoría, sino esto va más allá en el sentido de que es necesario tener la vocación de querer y poder enseñar.

El problema que veo más grave de los despachos de consultoría hoy en día es la falta de sinergia que existe con sus consultores, ya que ellos por las necesidades actuales trabajan en muchas ocasiones por proyectos y cuando se terminan tienen que buscar otras opciones de tal manera que "hay despachos sin consultores y consultores sin despachos por las calles", realizando esfuerzos aislados, aunado a que la situación económica y los altos niveles de desempleo orillan a que muchas personas que no tienen la vocación deseen incursionar en las labores de la consultoría.

La propuesta para los despachos y consultores sería de trabajar, cobrando no por horas de consultoría sino por resultados, de tal manera que dentro de la planeación se determine lo que se espera obtener y la participación del consultor que tendrá de los beneficios recibidos, lo que implica un mayor reto para ambas partes y esto permitirá que las empresas dejen de ver a la consultoría como un gasto y realmente lo empiecen a ver como una inversión.

¡Gracias y hasta el próximo número!

 

Imprimir este artículo