Publicado el: 7 agosto, 2017

Por María José Valdez Martínez

Cofundadora 02X y Venture Studio Mexico

¿Por qué la nueva generación es tan inquieta? ¿Por qué sus ideales son tan diferentes a los que yo tenía a su edad? ¿Por qué mis hijos no comparten mi visión en la empresa? ¿Por qué a los jóvenes no les gusta trabajar como se debe?

Seguramente, muchas de estas preguntas han cruzado por su mente al enfrentar a la nueva generación dentro del campo laboral. Me gustaría enfocar este artículo en transmitir mi opinión sobre lo que mueve a los millennials en el ámbito profesional, compartiendo los puntos más importantes que figuran dentro de mi pensamiento en este ámbito.

Adiós a la rigidez

Mi desempeño y productividad se relacionan directamente con mi ambiente de trabajo. Este es uno de los puntos que difícilmente logran entender otras generaciones, ya que relacionan la productividad con la seriedad o el profesionalismo con la formalidad. Yo me siento cómoda en un espacio laboral cambiante; algunas veces cerrado, algunas veces abierto; me gusta la música mientras trabajo, convivir con el equipo y tener actividades dinámicas dentro de la organización.

El tiempo no está relacionado con mi productividad

Se puede llegar a pensar que las personas que permanecen muchas horas trabajando son las más productivas; sin embargo, no creo en un horario estricto, sino en el cumplimiento de metas. Claro que siempre debe haber un orden; pero el tiempo laboral flexible medido por el cumplimiento de objetivos es lo ideal. Puedo realizar mis actividades desde mi casa o desde mi celular en la calle. Asistir a la oficina en distintas horas todos los días me motiva, me hace sentir independiente y siento la confianza de mis superiores hacia mí, lo cual me genera más sentido de responsabilidad. Es importante entender que la vida personal no debe estar peleada con la profesional; mi día a día debe tener un excelente equilibrio entre ambas, por lo que una gran desmotivación es tener que sacrificar una por la otra.

Soy mujer y quiero trabajar; no me gusta la incertidumbre y busco estabilidad

Este es un concepto difícil de entender para los baby boomers y algunos de la generación X, ya que en su época las mujeres no buscaban una realización profesional o simplemente no tenían al alcance oportunidades laborales. Deben entender nuestra visión actual y moderna en la cual somos capaces de ser multitask con nuestras responsabilidades, tanto profesionales como personales. Muchos dejan ir la posibilidad de colaborar con mujeres capaces sin descubrir lo que pueden hacer en poco tiempo. Nuestro género se caracteriza por la lealtad, organización y empatía, lo cual es esencial para ser líder. Un análisis de McKinsey & Company, que incluyó a más de 100 empresas de Asia, Europa y Estados Unidos, indica que cuando las mujeres ocupan al menos el 30 por ciento de los puestos superiores en las compañías, la eficiencia organizacional crece.

Si no sé algo, lo aprendo; mi medio ilimitado: el internet

Según Deloitte, la gran cantidad de información con la cual contamos es fundamental para entender nuestro comportamiento. Esto nos ayuda a tener un aprendizaje muy dinámico, nos da gran flexibilidad y nos quita el miedo de realizar cualquier tarea que nos sea asignada.

Mi jefe ideal

No quiero a alguien que imponga con su carácter fuerte, sino a alguien que predique con el ejemplo, alguien a quien pueda admirar; pero sobre todo, busco la confianza de poder comunicar cualquier sentimiento, iniciativa o problema que pueda surgir dentro del negocio. No solo busco entablar amistad con el jefe, sino también con todo el personal para que el ambiente positivo y propositivo se refleje en el trabajo en equipo y los resultados. Nadie puede lograr tener respeto con base en el miedo.

No me gusta mi día a día, entonces busco donde sí, ya que vida lo hay una

La mayoría de nosotros nos enfocamos en las experiencias de vida, por lo cual si voy a pasar más del 50 por ciento de mi día en el trabajo, debe ser en un lugar donde me sienta pleno y feliz. Son difíciles de encontrar las empresas que nos logran retener, ya que si no tenemos lo que buscamos, nos movemos de sitio sin preocupación. Este es un gran miedo para las generaciones anteriores que no comparten esta mentalidad. Para mí el trabajo no es una obligación, es un estilo de vida mediante el cual me siento realizado al formar parte de una organización donde mis conocimientos puedan ser aplicados, tenga responsabilidades establecidas, mi opinión sea escuchada, mi aprendizaje sea diario, cuente con un equipo confiable y pueda desarrollar un plan de vida y carrera.

La felicidad en el trabajo no está peleada con la profesionalización. Si te das el tiempo de entender a las nuevas generaciones creando un ambiente laboral con diversidad en el personal y sus aportaciones, podrás tener engranes funcionando en excelente armonía y que combinan conocimiento, frescura y experiencia.