Publicado el: 19 Mayo, 2017

Una de las consultas que más a menudo recibimos en ANIERM es acerca de las herramientas básicas para poder llevar a cabo una operación de comercio exterior sin ningún tipo de contratiempo.

A continuación, se dan los principales aspectos que hay que considerar sobre este tema.

Reglas de Carácter General en Materia de Comercio Exterior (RCGMCE)

Las RCGMCE nos indican la forma en que deben funcionar las operaciones de comercio exterior en México. Son emitidas por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, por conducto del Servicio de Administración Tributaria (SAT), y en ellas se establecen los criterios que tanto la autoridad aduanera como la fiscal, han establecido con el objeto de que las normas creadas en materia aduanal, sean cumplidas de forma adecuada.

La misión de estas reglas es no dejar a los importadores, exportadores, agentes aduanales y demás personas involucradas en una operación de comercio exterior, en estado de indefensión, al no conocer cómo actuará la autoridad en el momento de realizar el despacho de las mercancías.

La vigencia de las RCGMCE es de un año, aunque en este periodo pueden ser modificadas. Por eso, es indispensable que la persona a quien encomendemos el despacho de las mercancías –ya sea agente o representante aduanal–, esté al tanto de todas las modificaciones, ya que el desconocimiento de las mismas, no nos eximiría de cumplirlas al pie de la letra.

Padrón de importadores

Es el principal requisito que la aduana mexicana exige para permitir el ingreso de mercancías al país. Este trámite puede ser efectuado tanto por una persona física como por una persona moral, y lo único que se requiere es llenar una solicitud electrónica en el portal del SAT.

Esta herramienta es útil si somos importadores habituales, ya que los impuestos son pagados directamente por el titular del padrón y pueden ser deducibles al final. Sin embargo, si las importaciones son esporádicas, lo más recomendable es contratar los servicios de una comercializadora, ya que si bien nos costaría un poco más (habría que cubrir los honorarios generados por su intermediación), el gasto no sería frecuente.

¿Agente o representante aduanal?

Otro de los aspectos a tomar en cuenta es si nos valdremos de un agente aduanal o de un representante aduanal para llevar a cabo nuestras operaciones de comercio exterior. La elección de uno u otro es decisión de la propia empresa.

Solo una recomendación: si nuestras operaciones son esporádicas y por aduanas indistintas, es mejor valernos de los servicios de un agente aduanal; mientras que si nuestras operaciones son frecuentes y por una misma aduana, quizá nos convenga contratar a un representante aduanal que trabaje para nosotros.

Tratados y acuerdos internacionales vigentes de los que México es parte

Sin duda, este es otro factor sumamente importante. Es necesario que conozcamos estos acuerdos o tratados, para poder invocar los beneficios que conllevan, por ejemplo: el pago menor o incluso exención del pago de aranceles (impuestos a la importación o exportación), disminución en los costos logísticos, entre otros.

Estos son solo algunos de los múltiples aspectos que se deben considerar en materia de comercio exterior. En ANIERM, podemos asesorarlos de acuerdo a las necesidades de su negocio.