Publicado el: 16 mayo, 2017
Por 02X 

Nuestro lenguaje cotidiano y los conceptos de negocios están llenos de palabras y frases hechas que utilizamos para referirnos a mil y una situaciones. Muchas de ellas llevan implícitas el nombre o apodo de algún personaje, ya sea mitológico, inventado por el colectivo popular o histórico (alguna figura que realmente existió y que tras protagonizar algún hecho relevante quedó vinculado a alguna expresión).

La palabra lo es todo. Poder comunicarnos y más en un ecosistema relativamente nuevo para muchos (el movimiento emprendedor cumple ya 15 años en el país desde que los primeros modelos comenzaron), hace la diferencia entre entendernos y poder explotar herramientas y habilidades al máximo.

En los últimos cinco años dentro del ecosistema, se ha estado presentando el efecto 1984, el cual alude a la novela distópica de George Orwell. Esta introdujo varios conceptos entre los cuales destaca ‘neolengua’, adaptación del inglés que hace referencia a la reducción y transformación del léxico con fines represivos. En el caso que abordamos, los fines varían desde justificar algún programa, evento o curso invocando palabras como ‘disruptivo’, ‘innovación’ y ‘emprendimiento’ en todas sus variantes.

Poder comunicarnos (…) hace la diferencia entre entendernos y poder explotar herramientas y habilidades al máximo.

Aunque sus atributos o su significado no necesariamente correspondan a la definición del concepto, el problema no radica en nombrar algo, sino en que muchas veces el emprendedor o inversionista, al escuchar ciertas palabras, se va con la finta de que lo que está escuchando corresponde a lo que quiere, necesita o piensa de ese significado en particular.

Es ahí cuando llegamos a la frase “Rita la Cantaora”, la cual en este caso hace referencia a un personaje histórico, una cantante de flamenco española. Su nombre completo fue Rita Giménez García, nació en Cádiz en 1859 y falleció en plena Guerra Civil. De ella, se generó el dicho: “Esto lo va a hacer Rita la Cantaora”, el cual suele utilizarse en Andalucía, con un tono peyorativo, para deslindarse de alguna cosa.

Las frases y los conceptos pueden evolucionar intencionalmente y después de ello, el imaginario colectivo los va transformando hacia algo más comprensible, más alcanzable; es así como se convierten en términos desarrollados como una neolengua.

Es aquí donde la ética toma un papel trascendente, donde referirnos a un unicornio puede significar que estamos definiendo a un caballito de carrusel o que cuando hablemos de planeación estratégica no necesariamente estaremos hablando de estrategia.

Las frases y los conceptos pueden evolucionar intencionalmente y después de ello, el imaginario colectivo los va transformando hacia algo más comprensible, más alcanzable.

En el nuevo entorno internacional, lleno de noticias falsas y realidades alternativas, el emprendedor, el inversionista y el empresario tienen la gran tarea de trabajar arduamente en el análisis de la información para la adecuada toma de decisiones. El medio se vuelve más complejo y la necesidad de profesionalización e institucionalización se convierten en temas no solo prioritarios, sino también trascendentes para la sustentabilidad de las compañías a largo plazo.

Frases como “las empresas mueren gracias a su administración impecable”, acuñada por Clayton Christensen, son una muestra de que el emprendedor tiene que hacer un trabajo de disrupción en su modelo de negocios o alguien más lo hará por él, terminando así con su emprendimiento.

Casos como Kodak, Nokia o Blackberry son bien conocidos y son los más claros ejemplos de lo que pasa cuando se confunden los conceptos y se sigue el camino equivocado.

El cambio ya está aquí y si no se quiere acabar con un caballito de carrusel o bailando con Rita la Cantaora, las empresas deben identificar los elementos, programas o proyectos que les permitan no solo continuar en el mercado, sino también construir una cultura de emprendimiento que las deje constantemente modificar su modelo de negocios, mientras conforman uno nuevo y mejorado que les brinde algunos años de ventaja en el mercado.