Publicado el: 16 junio, 2017

Mucho se ha hablado del bullying, término que hace referencia al acoso infligido por estudiantes a otros de sus compañeros (el cual también tiene su versión virtual, ciberacoso); pero existe otra forma de maltrato que acontece en el ámbito laboral: el mobbing.

Este fenómeno puede dividirse en psicológico y sexual. Se considera que el acoso existe cuando el agresor (el cual no necesariamente tiene una mayor jerarquía que la víctima) ejerce un abuso de poder sobre un individuo en especial.

Este padecimiento es más común de lo que parece, pues según la Organización Internacional del Trabajo, uno de cada 10 trabajadores es víctima de acoso laboral en el mundo y de 100 casos, 75 son de mujeres.

La violencia psicológica es un concepto social que se utiliza para hacer referencia al hecho de que una o más personas agreden de forma verbal a otras, causando de esta manera algún tipo de daño a nivel psicológico y emocional.

Es muy común en las organizaciones presenciar situaciones de mobbing con altas dosis de violencia psicológica; lo malo es que muchos colaboradores ven estas conductas como algo normal:

  • Si un empleado se rehúsa a trabajar tiempo extra, se le amenaza con que no tendrá derecho a pedir permisos o será dado de baja en la primera oportunidad.
  • Cuando alguien comete una falta, el jefe inmediato pide su baja a RR.HH.
  • Un directivo menosprecia el trabajo de una persona, humillándola frente a los demás y llegando incluso a gritarle porque no ha preparado la información de la forma en que se le pidió.
  • El trabajador no tiene las herramientas adecuadas para desempeñar su función y se le castiga por no cumplir con los índices de productividad.

La violencia psicológica existe también cuando se menosprecian los esfuerzos de un colaborador, señalando sus errores y evidenciándolo frente a sus compañeros.

En estos casos, pareciera que tener un nivel jerárquico superior permitiera a las personas tratar a otros con insultos, gritos y amenazas. En muchos casos, el miedo a perder el trabajo hace que los empleados dejen pasar los malos tratos, lo cual termina por darle más poder al jefe grosero, abusivo y manipulador.

Esta clase de conductas se da en diferentes tipos de organizaciones y en diferentes niveles jerárquicos, es aceptado por muchos y los pocos que no lo aceptan, son mal vistos, etiquetados como “grilleros” y en la primera oportunidad, serán dados de baja.

¿Qué estamos haciendo en las áreas de recursos humanos para frenar este virus?